La contramarcha

CULTURA IMPAR

José Manuel Rueda Smithers


Vivo en el egoísmo, Quiero caer al abismo, Veo gente egoísta en mi vida

Esta gente solo piensa en ellas, Ni siquiera son bellas.

Poema Egoísmo, de Karina1998, en Poemas del Alma



En cuestiones mecánicas, es meter reversa y punto. En política, es no tener los arrestos para respetar el derecho de los demás y lanzarse con todo a la mano para contradecir, o tapar lo anterior.


Este mes de noviembre bien se puede marcar como el inicio de cómo mostrar al que vive en Palacio Nacional algunos conceptos que en su mismo lenguaje -y en muchos momentos- usa para mostrar su rechazo a todo lo que no le gusta o no le conviene.


Son palabras simples, así que al leerlas, él mismo entenderá su contexto y les pondrá su propio valor; no es lo importante.


1) Además de descalificar a millones de mexicanos, presume al usar una y otra vez, la palabra “aspiracionistas”. Pues bien, al encontrar unos dos millones de resultados en las redes, casi todos concuerdan, sr. López: Un aspiracionista es


“Persona que ambiciona el poder y el triunfo y hace cualquier cosa por llegar a conseguirlo. Los aspiracionistas solo votan lo que les conviene a ellos, no lo mejor para todos”. Caramba, se pasó Ud. unos 25 años viviendo como aspiracionista, acusando aquí y allá, hasta que logró cubrir su berrinche.


Y entonces, eso nos lleva a la segunda palabra:


2) Berrinche: irritación grande que se manifiesta ostensiblemente. Berrinche es intensivo de enojo, enfado y coraje, y connota generalmente manifestaciones exteriores de sentimientos por medio de gestos o gritos, como rabia y furor. En cada mañanera, se nota mucho su movimiento de manos, intentando frente a

los medios, mostrar control de las cosas, de los significados, de las explicaciones.


Pero de pronto, de la nada, surge una de sus muchísimas ideas celestiales que según muchos han de creer que logra por iluminación divina:


3) Revanchismo: Cuyo significado solamente tiene la concepción política desde su origen mismo. Es un término usado desde 1870 para describir una manifestación política de la voluntad de invertir unas pérdidas territoriales sufridas por un país o región, a menudo después de guerra. Ha evolucionado, según los cambios del pensamiento de los líderes nacionales, y siempre, de acuerdo con su conveniencia.


La política revanchista moderna a menudo se centra alrededor de ciertas áreas en que ha habido conflictos territoriales sobre las que se reclama la propiedad. En 1966, Neil Smith norteamericano activista político, pero también (o tal vez por eso), autor de ciencia ficción liberal libertaria, mencionó que “las políticas municipales de Nueva York de principios de los ’90, eran revanchistas, en explícita comparación con el movimiento político reaccionario francés de las tres últimas décadas del Siglo XIX. O sea, de enojo, de venganza, sin mucho que aportar.


Tal cual cuando cada mañana revienta contra algo o contra alguien, sin más beneficio que el criticar desde el salón Tesorería.


Y ya por último, egocentristas como califica a los políticos de otros partidos, o funcionarios que él dice que cobran más.


4) Egocentrismo, “característica que define a las personas que creen que sus opiniones e intereses propios son más importantes que las de los demás. Incapacidad para desenmarañar esquemas subjetivos de la realidad objetiva y una incapacidad para asumir o comprender con precisión cualquier perspectiva que no sea la propia”.


En fin, como dice el amigo periodista Miguel Rocha: “anunció su propia manifestación la cual encabezará y servirá para auto ensalzarse y elevarse a las alturas, donde él cree pertenecer, en una abierta revancha contra los mexicanos que se atrevieron a llenar paseo de la Reforma”.


De nuevo perderá, aunque no lo crea, son cosas de esta Cultura Impar que nos envuelve.