Vacunas de Sinovac y Pfizer no son efectivas para combatir Ómicron, revela estudio

La empresa farmacéutica Sinovac ya anunció que trabaja en el desarrollo de una versión de su vacuna, dirigida específicamente a Ómicron.

Un estudio realizado por la Universidad de Hong Kong reveló que las vacunas CoronaVac y Pfizer-BioNTech no son efectivas para combatir la variante del coronavirus Ómicron.


En ese sentido, concluyó que podrían ser necesarias dosis de refuerzo o crear otros biológicos, según los autores de la investigación, informó el diario South China Morning Post, citado por EFE.


De acuerdo con los resultados, ninguna de las dos vacunas produjo los anticuerpos necesarios para neutralizar a la nueva variante Ómicron, aunque las vacunas contra covid-19 siguen siendo la mejor herramienta para evitar la hospitalización o muerte, contrario a las personas no vacunadas, que hasta el momento representan los casos más graves.


“Podrían ser necesarias dosis de refuerzo de ambas vacunas para mejorar los niveles de protección, sin descartar la necesidad de generar vacunas de nueva generación”, mencionó el estudio dirigido por el especialista en enfermedades infecciosas Yuen Kwok-yung, quien se basó en un análisis de la muestra de sangre de 50 personas: 25 vacunadas con Pfizer y 25 con CoronaVac, aunque, reconoció, todavía no ha sido revisada por pares.


“Sobre la eficacia de las vacunas contra covid-19 de Pfizer y CoronaVac y la protección que ofrecerían contra Ómicron, el equipo de Know-yung encontró que no todos presentaban niveles de anticuerpos y muy pocos tenían niveles detectables de estos”, señaló EFE.


Detectó que aquellos inyectados con CoronoVac, elaborada por la empresa china Sinovac, no tuvieron niveles de anticuerpos capaces de neutralizar la variante Ómicron, y de todos los participantes vacunados con Pfizer, sólo cinco mostraron niveles “detectables” de los mismos.


“Aun así, estos anticuerpos eran de 35 a 40 veces menos efectivos frente a la variante original del virus y ‘significativamente’ menos ante Beta y Delta”, indicó la agencia española.

Los autores de la investigación advirtieron que los receptores de estas inyecciones e incluso las personas que hayan superado el padecimiento tienen un riesgo mayor de contagio o reinfección.


“Los estudios anteriores a la aparición de las variantes Delta y Ómicron revelan que la vacuna de Sinovac tiene una eficacia de sólo 51% en la reducción de casos sintomáticos de coronavirus, aunque el porcentaje se eleva al 100% para casos graves y aquellos que requieren atención hospitalaria”, indicó.


La empresa farmacéutica Sinovac ya anunció que trabaja en el desarrollo de una versión de su vacuna, dirigida específicamente a Ómicron.


El 1 de junio pasado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) aprobó la vacuna CoronaVac para uso de emergencia, convirtiéndola, junto con Sinopharm, en la segunda fórmula china en obtener dicho permiso.


El Comité de Medicamentos Humanos (CHMP) de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) informó que había concluido que una dosis de refuerzo de la vacuna de la farmacéutica estadunidense Johnson & Johnson puede ser considerada por lo menos dos meses después de la primera dosis en personas de 18 años o más.


“La recomendación sigue los datos que muestran que una dosis de refuerzo de la vacuna de Johnson & Johnson administrada al menos dos meses después de la primera dosis de adultos, generó un incremento de los anticuerpos contra el coronavirus”, señaló EMA.


La víspera, en entrevista con CNN, el director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, Anthony Fauci, aseguró que la variante Ómicron será la dominante en Estados Unidos, después de que se registre el primer caso.


“Ómicron va a ser un reto porque se propaga muy rápidamente, y las vacunas que utilizamos, la normal de dos dosis de ARNm, no son muy eficaces contra la infección en sí, pero, sobre todo, si se pone el refuerzo, lo hace bastante bien”, apuntó.


Asimismo, criticó que a pesar de que la vacuna contra covid-19 ha estado disponible en Estados Unidos desde hace un año, 60 millones de personas elegibles para vacunarse no han querido hacerlo.