UNAM: Una de las cinco universidades en el mundo distinguidas por la UNESCO

Uno de los símbolos más importantes de la modernidad en América Latina; sólo cinco universidades del mundo cuentan con esta distinción.

El Campus Central de Ciudad Universitaria, uno de los grandes conjuntos arquitectónicos del México moderno, cumple el 2 de julio 14 años de haber sido inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).


Ahí “se integran el urbanismo, la arquitectura, la ingeniería, el paisajismo y las bellas artes, asociando todos estos elementos con referencias a las tradiciones locales. El conjunto encarna valores sociales y culturales de trascendencia universal y ha llegado a ser uno de los símbolos más importantes de la modernidad en América Latina”, describe el organismo internacional.


A partir de 2007 el campus original, que incluye un buen número de edificios en una superficie de 176.5 hectáreas —tiene como límite hacia el poniente el Estadio Olímpico; al sur los frontones y la zona deportiva; al oriente la Facultad de Medicina, y al norte los edificios de las facultades de Filosofía y Letras, Derecho, Economía y Odontología— se unió al selecto grupo de cinco universidades del mundo que cuentan con esa distinción, y es una de las dos que corresponden al Movimiento Moderno del siglo XX.


En ocasión del aniversario, Louise Noelle Gras Gas, secretaria técnica del Comité de Análisis para las Intervenciones Urbanas, Arquitectónicas y de las Ingenierías en el campus de Ciudad Universitaria y los campi de la UNAM, dijo que el Campus Central de CU es una obra singular, extraordinaria, de la cual los universitarios y los mexicanos estamos muy orgullosos. “Se trata de un concepto realizado por alrededor de 50 arquitectos que colaboraron en equipo, guiados por Mario Pani y Enrique del Moral, directores del proyecto de conjunto”.


En 2007, Christchurch, Nueva Zelanda, fue la sede de la 31 Asamblea del Comité del Patrimonio Mundial del organismo internacional. Ahí, Felipe Leal, exdirector de la Facultad de Arquitectura y entonces encargado de Proyectos Especiales de la Rectoría, expresó que “la excepcionalidad de CU radica en que logró amalgamar la tradición con la vanguardia del momento, lo local con lo universal. El paisaje es determinante en su estructuración: la armónica disposición de sus edificios hace que se aprecie como un todo y no como la suma de elementos aislados”.


Con la declaratoria como Patrimonio Mundial se adquirió una enorme responsabilidad: la conservación del campus y contribuir a que siga como referente. Para ello se cuenta con una Unidad de Gestión, que cumple con la misión de velar y proteger ese espacio, precisó Mariana Hernández Rodríguez, de la Unidad de Promoción y Difusión del Campus Central de Ciudad Universitaria.


Además, se cuenta con un Plan de Gestión del Campus Central de la Ciudad Universitaria, documento mediante el cual se establecen una serie de acciones y programas que buscan incentivar conciencia sobre la relevancia que tiene ese patrimonio para la comunidad y las autoridades universitarias, y también para los mexicanos, con la meta de conservar este sitio tan emblemático nacionalmente, añadió.


Respeto y cuidado

Louise Noelle Gras comentó que las instalaciones de Ciudad Universitaria deben usarse, porque para eso son, pero con respeto y cuidado, “aunque a veces se nos olvida porque es algo nuestro, diario, cotidiano”, a diferencia de lo que podría ocurrir con un edificio prehispánico o colonial.


La UNAM se ha preocupado desde hace décadas, en particular, por el mantenimiento de los murales, algunos de los cuales presentan mayor problemática para su conservación.


“Hace algunos años se hizo un trabajo muy importante en la Biblioteca Central, que tiene más de cuatro mil metros cuadrados de mosaicos de piedras de colores, y en este momento se trabaja el mural de Francisco Eppens, en la Facultad de Medicina. Normalmente los cuidados se realizan de la mano con el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura.”


Louise Noelle Gras, experta en arquitectura mexicana del siglo XX, para finalizar recalcó que, aunque las actividades escolares están suspendidas en la Universidad debido a la pandemia, los cuidados del Patrimonio Mundial no se detienen.