Un “salva-vidas”



En esta ocasión no hablo del salvavidas que está en la playa; hablo de respeto y educación, que van a salvar la vida de mujeres y niños. Si no queremos tener más feminicidios, respetar y educar es la vacuna perfecta: Resedu.


El cambio en la Secretaría de Educación Pública se realizó en la mañanera, ratificando a Delfina Gómez Álvarez como la primera mujer en ocupar este cargo, así como la primera normalista en estar al frente de la educación.


Gómez Álvarez informó que preparará un diagnóstico continuo para determinar el grado de rezago educativo y el abandono escolar causado por la pandemia de la COVID-19 en México, aunque se le olvidó hablar de evaluar la salud mental de los alumnos, ya que muchos padecieron por carecer de herramientas tecnológicas e internet.


La educación no sólo debe centrarse en lo académico, sino abarcar todo lo relacionado a los valores y buenas costumbres, sobre todo el respeto, que se ha perdido. Casi nadie sabe lo que significa esta palabra, y es justamente la que evita tropiezos en nuestra vida. Respeto en todos sentidos. Sin respeto, no puede haber democracia.


Un paso adelante para respetar a las mujeres lo da la Secretaría de Mujeres (Semujeres), que propone una excelente medida para las mujeres que sufren de violencia intrafamiliar, porque dormir con el enemigo es una verdadera hazaña.


Muchas mujeres violentadas en el seno familiar tratan de evadir al agresor, ocultándose en cualquier lugar de la casa, pero de lo que no logran esconderse es de la mirada de asombro, de miedo, de los hijos.


Mucho se ha visto que los hijos también suelen ser violentos, ya que provienen de una familia disfuncional. Se dice que al perderse el respeto se pierde todo. Donde hay insultos y golpes no sólo se pierde el respeto, sino la autoestima y la dignidad.


Los hijos pueden presentar graves trastornos psicológicos, sobre todo cuando viven en un ambiente violento, lo cual se refleja en su rendimiento académico.


La propuesta de la Secretaría de Mujeres es pagar un alojamiento temporal en residencias de la plataforma de Airbnb, como resultado de la suma de esfuerzos entre los sectores público y privado para erradicar la violencia contra las mujeres.


Hoy más que nunca, los casos de violencia intrafamiliar son una constante en las familias por estar en aislamiento desde hace un año, por lo cual muchos casos han terminado en divorcio, que muchas veces es mejor que seguir soportando un clima de violencia.


El proyecto se enfoca en retirar a la mujer del agresor y poder recuperar su autonomía al alejarse del entorno violento.


La Secretaría se encargará del proceso para salvaguardar la integridad de las mujeres y sus hijos, en un espacio que se adapte a sus necesidades y protege sus datos personales.


Flavia Matos, directora de Política para América Latina de Airbnb, manifestó que la empresa está orgullosa de apoyar esta causa.


Esta alianza permitirá fortalecer la salud mental, física, social y el respeto para las mujeres y sus hijos, en una muestra del compromiso de la sociedad para sumarse a los esfuerzos por erradicar la violencia de género.


Este proyecto es plausible, porque muchas mujeres no tienen dónde refugiarse con sus hijos, justo en los momentos de violencia, por lo que el apoyo de Semujeres hace que los hijos y la madre se sientan resguardados y seguros.


Muchos niños asisten tristes a la escuela por saber que la noche anterior su madre fue golpeada y, como niño, sin saber qué hacer, a quién acudir, a quién se lo puede platicar y, si son recurrentes estas situaciones, obviamente afecta su salud mental y académica.


El respeto, hoy más que nunca, debe retomar fuerza, sobre todo en lo académico, ya que muchas cosas se pueden evitar si en el sistema educativo que iniciará Delfina Gómez Álvarez se aborda el tema de no permitir la violencia de género.


Así como en su momento fue necesario incluir en los libros de texto la orientación sexual, hoy se tiene que hablar de la violencia de género, un tema básico y fundamental.


No formemos hombres abusadores de su fuerza; hay que forjar hombres respetuosos, trabajadores y colaboradores en las tareas familiares; la misoginia debe ser erradicada y la vacuna se llama respeto y educación.


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