Sigue el INE en la mira de la 4t

CULTURA IMPAR

José Manuel Rueda Smithers


Estamos los ciudadanos dispuestos a defender a México, al INE y al libre ejercicio de

los derechos. Iremos desenmascarando cada intentona, cada agresión, cada asalto disfrazado de “recomendación”.

Ivonne Ortega en lasillarota.com



Desde el inicio de la administración de la 4T, la mira fue puesta en las instituciones -autónomas o no- que le robaban reflectores para subrayar sus logros y avances. A solo unos cuántos días de cumplir cuatro años, esos logros han sido muy pocos a pesar de sus otros datos.


Y esta vez, los ocurrentes estrategas decidieron dar un golpe maciso al Instituto Nacional Electoral, a través de la presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Rosario Piedra. No midieron las consecuencias lógicas al empujar al abismo a quien debe permanecer alejado de todo el sentido electoral de las cosas.


A través de una carta, siete miembros del Consejo Consultivo de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) rechazaron el pronunciamiento que hizo la presidenta de este organismo, en relación a “la transformación del Instituto Nacional Electoral (INE) y el derecho del pueblo a la democracia”.

Aseguraron que nunca se avaló o discutió que la CNDH se pronunciara sobre que el INE es un órgano autónomo “únicamente de nombre, instrumentos parciales, de sabotaje de la voluntad del pueblo, que sólo han servido para el mantenimiento de vicios que, por años, sino es que, por siglos, han manchado nuestros procesos electorales”.


Apenas hace unos días, el portal de lasillarota.com publicó un artículo verdaderamente bueno de la política yucateca Ivonne Ortega, en el que desmenuza el accionar de la CNDH en torno del tema. Una de sus frases, se marca como lapidaria, muy a tono con los días de muertos y lo que representan: “Con su intentona golpista institucional, la CNDH se convirtió en Comisión Nacional de… ¿elecciones? de su partido, o por lo menos en su ariete electorero.


La andanada comentarios y descalificaciones hacia Rosario Piedra Ibarra, no paran sin importar el medio que se trate. Hasta las benditas redes, antes tan defendidas por Andrés López, mueven escritos descalificando a la CNDH.


Lo que hizo concretamente, fue brincarse a sus propios órganos internos de mando, y emitió la recomendación general, 46/2022, relativa “a las violaciones graves a derechos humanos, así como violaciones al derecho a la democracia y al derecho a la protesta social, al derecho de reunión y al derecho de asociación, entre otras, cometidas por el Estado entre 1951-1965”.


La CNDH estimó “oficialmente” que el INE y sus antecesores IFE y CNE, han sido “órganos autónomos únicamente de nombre, instrumentos parciales, de sabotaje de la voluntad del pueblo, que sólo han servido para el mantenimiento de vicios que por años, si no es que por siglos, han manchado nuestros procesos electorales”.


Distribuido incluso internacionalmente, el documento subraya “recomendar” “respetuosamente” a legisladores federales a realizar las reformas legales que cambien la forma de elegir a consejeras y consejeros del INE, su integración, sus reglas de funcionamiento, en fin, casualmente todo lo que quiere el presidente y su

Partido para apoderarse de las elecciones en nuestro país.


Piedra no aguantó críticas y sacó otro comunicado donde dice que existen intentos de partidos y de grupos legislativos para acallar a la comisión y desviar su trayectoria.


Lo cierto es que ahora el denominador común es que NO defiende los derechos humanos, sino los de Morena y sobre todo, de quien habita en Palacio Nacional.


Disfrazada de “recomendación general”, agrede al INE, brinca la Constitución y varias leyes al usar a la CNDH con temas electorales.


Los analistas subrayan el error de la hasta ahora invisible presidenta de los derechos humanos:

¿Es mensajera de los deseos presidenciales?