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¿Ojos llorosos en invierno?

Redacción Mayte Mendoza Cerón ANCOP



Las lágrimas son esenciales para la salud de nuestros ojos, pues los limpian, los mantienen húmedos, los lubrican, cuando la producción es excesiva, por algún resfrío que tengamos o por algún problema en la estructura del ojo rebosando el límite del parpado haciéndose visibles las lágrimas en nuestras mejillas, el lagrimeo continuo llega a ser molesto para la mayoría de las personas cuando la temperatura ambiental es baja.


Existen diferentes tipos de lágrimas, las basales encargadas de mantener ojos húmedos y lubricados diariamente, las reflejas denominadas así porque son formadas en respuesta a un estímulo doloroso o eliminar algún cuerpo extraño colocado dentro del ojo y las lágrimas emocionales formadas en respuesta a sentimientos de tristeza emoción o alegría.


El ojo lagrimea cuando hace frío por un mecanismo de defensa de nuestro cuerpo, los ojos están expuestos a las inclemencias del tiempo, porque de alguna manera las manos son protegidas por los guantes y los pies con un buen calzado, pero que hay del globo ocular, este queda expuesto.


Cuando la temperatura ambiental se encuentra baja, nuestro organismo ordena las glándulas lacrimales que produzcan mayor cantidad de lágrimas, para así evitar que todo el aire seco y frío seque la superficie ocular, y acabe por producir daños en la córnea, motivo por el cual la mayoría de las personas hacen uso de lentes no sufren lagrimeo en el invierno porque de alguna manera el ojo permanece protegido.

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