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Neumonía: tipos, riesgos y tratamientos

Redacción Frida

 Neumonía: tipos, riesgos y tratamientos

La reciente hospitalización de la gimnasta estadounidense Mary Lou Retton debido a una forma rara de neumonía ha puesto de manifiesto la importancia de comprender los distintos tipos de esta enfermedad, sus riesgos y tratamientos. La neumonía, una inflamación de los alvéolos pulmonares, es una enfermedad grave que puede afectar tanto a niños como a adultos. National Geographic consultó a expertos para obtener una visión más profunda de la neumonía y sus variantes.


La neumonía es una infección de las vías respiratorias inferiores, específicamente de los alvéolos pulmonares. Los síntomas comunes incluyen tos, dificultad para respirar, dolor en el pecho y fatiga. El diagnóstico se realiza mediante un estetoscopio, escuchando un crujido característico en los pulmones del paciente. En algunos casos, se realiza una radiografía pulmonar para confirmar el diagnóstico.


Existen cuatro tipos principales de neumonía: bacteriana, vírica, fúngica y nosocomial (intrahospitalaria). La mayoría de las veces es difícil determinar la causa de la neumonía basándose únicamente en la observación clínica, por lo que el tratamiento se basa en los síntomas y el historial médico del paciente.


- La neumonía bacteriana es la más común y se trata con antibióticos. Existe una vacuna disponible para proteger contra la cepa bacteriana más peligrosa.


- La neumonía vírica, causada por virus como la gripe o el SARS-CoV-2, no responde a antibióticos. Las vacunas como la antigripal y la de COVID-19 pueden prevenir estas infecciones.


- Las neumonías fúngicas son poco comunes y afectan principalmente a personas con sistemas inmunitarios debilitados.


- La neumonía nosocomial se adquiere en entornos hospitalarios y suele involucrar bacterias resistentes a antibióticos.


La neumonía puede ser grave si no se trata adecuadamente. Puede dañar los pulmones, dificultando la absorción de oxígeno y la eliminación de dióxido de carbono, lo que puede llevar a complicaciones graves. Además, la infección puede extenderse a otras partes del cuerpo, causando una afección potencialmente mortal llamada sepsis.


Los grupos con mayor riesgo de neumonía grave incluyen niños menores de cinco años, adultos mayores de 65 años y personas con enfermedades preexistentes o sistemas inmunológicos debilitados. Otros factores de riesgo incluyen diabetes no controlada, tabaquismo y consumo excesivo de alcohol.


Si alguien ha sido diagnosticado con neumonía y experimenta un empeoramiento de los síntomas, como fiebre persistente, dolor en el pecho, dificultad para respirar o respiración rápida, debe buscar atención médica de inmediato. Una intervención temprana puede ser crucial para una recuperación exitosa.


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