La lucha por los medicamentos

Por Ricardo Burgos Orozco



Una amiga desafortunadamente tiene cáncer de Colon. La enfermedad se le ha complicado porque no cuenta con los recursos suficientes para solventar gastos extra derivados de su padecimiento y, aunque es derechohabiente del ISSSTE, debe comprar medicamentos que no tiene actualmente la institución.


El problema del desabasto de medicinas se ha presentado en la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador porque las autoridades subestimaron la complejidad de la cadena de acceso, cambiaron los procesos de adquisición y distribución de manera atropellada y poco estructurada. Se trataba de ahorrar y de terminar con la corrupción en la cadena de suministro y las cosas no salieron como pensaba la presente administración.


Mexicanos contra la corrupción y la impunidad detalla que la falta de medicamentos no es un mito y tampoco es una paranoia. Hay infinidad de casos que se repiten en distintos puntos del país que registran el desabasto en los organismos públicos de salud para enfermos de todo tipo: cáncer, tuberculosis, diabetes, hipertensión, salud mental, enfermedades reumatológicas y muchas más.


El gobierno ha tratado de solucionar el problema, pero hasta ahora no lo ha conseguido. Incluso en algún momento el secretario de Salud, Jorge Alcocer se comprometió a solventar el desabasto lo más pronto posible, pero continúan las fallas en ese sentido.


Desde octubre de 2019 se registró un incremento de recetas no surtidas, principalmente en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). La falta de medicamentos se presentó pese a que se contrajo el número de atenciones de salud en los hospitales.


La pandemia modificó también el servicio médico en los hospitales. Desde marzo de 2020 los centros de salud y clínicas comenzaron a atender en su mayoría a enfermos con Covid 19. Entonces se empezó a descuidar a gente que tenía otros padecimientos y la crisis se agudizó ante la falta de los insumos médicos suficientes.


El desabasto de medicamentos ha propiciado el deterioro de la salud de millones de mexicanos e incluso la muerte de miles más.


Las autoridades de salud deben encontrar la solución lo más pronto posible porque hasta ahora sin tener respuestas efectivas ante las protestas de enfermos y sus familias y de niños con cáncer que requieren de medicamentos especializados y que no los tienen.


López Obrador ha prometido que antes de que finalice su administración tendremos un sistema de salud muy parecido a Dinamarca. Señala que su gobierno está trabajando para ello, pero la realidad hasta el momento ha sido diferente de cómo la está pintando el mandatario. Son muy buenos deseos y todos deseamos que se lleguen a concretar por el bien de millones de personas, sobre todo de escasos recursos.


Por lo pronto, mi amiga con cáncer sigue teniendo que comprar sus medicamentos por fuera, no le queda otra mientras se cumplen las promesas de López Obrador.