Grupo Bimbo eleva ambiciones de sostenibilidad a escala global


“Sabemos que el futuro nos puede alcanzar pronto, pero ¿cómo debemos prepararnos para esa transición?”. En 2012, un grupo de ingenieros mexicanos daba vueltas en torno a esa idea. No es extraña una cavilación de esa índole en una generación que creció adoptando constantemente conceptos como el smog, la capa de ozono, los rayos UV, contaminación…


Sería una plática común excepto por un detalle: aquellas conversaciones serían el motor de lo que se convertiría hoy en la flotilla de vehículos eléctricos más grande de México y una de las más extensas de América Latina, así como la simiente de sustentabilidad de la panificadora más grande del mundo.


Hace nueve años, impulsados por la convicción de que la electromovilidad es el futuro, un grupo de jóvenes ingenieros de la empresa Moldex, filial de Grupo Bimbo, comenzaron a transformar un motor de combustión y hoy cuentan con más de mil 300 unidades eléctricas circulando en todo el país para llevar los productos de la panificadora.