Experiencia sensorial Marilú

Redacción ANCOP

Por María de Lourdes Torres


Este es un ejercicio casi cotidiano en la Escuela para Perros Guía en México, en la que invitan a la gente a vivir casi la misma experiencia que todos los días, todas las horas, vive una persona ciega o con deficiencia visual.


Este relato, lo hizo Marilú, y estuvo una mañana ahí, cerca de donde las cosas se ven con el corazón, más allá de los ojos:


Marilú, como la llaman muchos, es docente universitaria.


Su miopía le obliga a usar lentes, que le permiten mejorar mucho su visión.

¿Qué pasó por su mente cuando dejó de ver, así fuera por unos minutos?


Mi experiencia fue positiva en general, refiere respecto al desayuno sensorial que compartió con el personal de la Escuela de Perros Guía, en la Ciudad de México.


“Es desconcertante no saber hacia dónde te dirigen, porque dependes de alguien más”, menciona al recordar sus primeros pasos como persona ciega.


Una vez que te sientas a la mesa, empieza una inquietud diferente: no sabes qué vas a comer, como tampoco dónde y con quiénes estás.


Al final de la experiencia, Marilú resume: Yo, que uso lentes, valoré mucho mi visión porque, aún con miopía, me ha permitido desarrollarme de manera personal y profesional.