Estudiante gana Premio James Dyson México por diseño de cubiertos para débiles visuales

Laura Alejandra Tovar, del Tec de Monterrey, identificó los riesgos de accidente y contaminación de alimentos que experimentan las personas al tener que buscar sus cubiertos con el tacto.

Laura Alejandra Tovar es una joven diseñadora industrial que laboró en una panadería donde tenía dos compañeros con debilidad visual que les impedía distinguir la forma de muchos objetos.


A partir del trato con ellos y de observar sus dificultades para identificar cubiertos de mesa al comer, Laura Alejandra concibió una solución para ayudarlos: diseñó un prototipo de cubiertos de mesa que se pueden distinguir unos de otros por el color contrastante, forma y textura. El proyecto recibió el nombre de Triada.


La aportación es muy importante pues lo que para otras personas parecería un detalle superficial, para las personas con debilidad visual es un conjunto de signos que ayuda a evitar accidentes y contaminación de alimentos. Esto mejora su vida diaria.


Por estas virtudes, el proyecto Triada ganó este año el Primer Lugar del Premio James Dyson para innovaciones de alto impacto social en México. Laura Tovar es estudiante del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro y habló con Crónica sobre su experiencia con personas débiles visuales y la posibilidad de llevar su diseño a fabricación a escala industrial.

“Yo nací en Uruapan, Michoacán y ahí viv hasta que terminé la preparatoria. Me fui a estudiar Biología Marina a Melaque, que es un puerto a 40 minutos de Manzanillo, pero me di cuenta que las materias no eran lo que yo buscaba. Dejé de estudiar durante un año y me puse a trabajar. En ese tiempo mi hermano ganó una beca del Tec de Monterrey que se llama Líderes del mañana, que cubre el 100 por ciento de las colegiaturas. Cuando él la ganó me invitó a que intentara ganarla. Yo pensé que no sería posible pues creía que solamente se otorgaría una por familia. Sin embargo lo intenté y me llegó la noticia de que sí la había ganado. Eso fue lo que hizo que me mudara a Querétaro donde he estado estudiando mi carrera de Diseño Industrial”.


Es interesante que empezaras estudiando Biología Marina y que ganes el Premio James Dyson que busca soluciones de impacto social ¿Quiere decir que es importante para ti impactar en el entorno?


“Sí me interesa ayudar. Cuando escogí Diseño Industrial fue porque me di cuenta de que tenía un campo amplio para generar soluciones en diferentes ramas. Ahorita me he enfocado mucho en buscar soluciones de diseño para grupos vulnerables como niños, personas de la tercera edad y personas con discapacidad. Este proyecto, Triada, empezó cuando llevaba una materia llamada Diseño centrado en el usuario donde teníamos el objetivo de hacer una modificación a un producto u objeto que ya existía pero se pudiera mejorar. Al principio pensé en mejorar una silla o una mesa, pero después recordé mi experiencia cuando estuve trabajando en una panadería que da trabajo a personas con discapacidad y a adultos mayores. Ahí fue donde yo me fijé que a la hora de la comida dos de mis compañeros con discapacidad visual les costaba mucho localizar e identificar sus cubiertos a la hora de la comida. Eso les costaba mucho trabajo. Algunas veces les costaba mucho trabajo encontrar sus cubiertos y para ellos no era nada graciosos que justo donde ponían la mano, ahí no estaba el cubierto. Pasaban la mano por toda la mesa y por el lugar donde no pasaban la mano, ahí estaba el cubierto.


Después de recordar eso me puse a investigar si existían cubiertos de mesa especiales para personas con discapacidad visual y encontré que no. Al parecer nadie había pensado en que necesitaran este tipo de cubiertos porque ellos no tienen discapacidad motriz, entonces pueden palpar hasta encontrar su cubierto sin problema. Yo supe que sí, ellos pueden encontrar sus cubiertos, pero cada día esto es un gran problema”, detalla la joven diseñadora industrial.


TRABAJO.

Las siguientes fases del trabajo requirieron investigación y pláticas con personas que tienen debilidad visual y entender que no se trata de personas invidentes sino de mujeres y hombres que tienen su sentido de la vista muy reducido, entonces el color podría ayudarles mucho para localizar e identificar los cubiertos.


“Ellos me explicaban su sentimiento de temor de cortarse o picarse cuando estaban buscando los cubiertos palpando la mesa, además de la gran frustración al tener que depender de alguien que les indicara dónde estaban colocados sus cubiertos, para poder empezar a comer”, dice Laura Alejandra.


Las mismas conversaciones recordaron a la estudiante del Tec de Monterrey que las personas con debilidad visual desarrollan más otros sentidos, por ejemplo el del tacto, lo cual le incentivó a trabajar con las texturas del mango de cada cubierto.


“Así agregué texturas que hicieran referencia a la función. Los tenedores tienen textura de pequeños triángulos en el mango, que hacen alusión al trinche, a picar algo. El cuchillo tiene líneas rectas que hacen alusión al corte y la cuchara tiene en el mango pequeños círculos y curvas; es decir, líneas más suaves. Así nació el concepto y el trabajo de diseño adquirió una razón”, nos explica.


Los colores de los mangos son diferentes para cada cubierto: rojo para cuchara, azul para tenedor y café para cuchillo.


“Busqué colores brillantes y fuertes para que crearan contraste y no se fueran a confundir con otros objetos presentes en la mesa. Esto lo decidí tomando en cuenta cuáles son los colores más repetidos en las superficies de las mesas. También fue un razonamiento detrás del diseño”, concluye la ganadora del James Dyson Award México 2021.


Desde hace cuatro años, la Fundación James Dyson, de Reino Unido, desarrolla en México una versión nacional de su Premio James Dyson, cuyo objetivo es inspirar e impulsar a estudiantes de ingeniería, diseño industrial o de producto a resolver un problema real a través de proyectos innovadores o con un punto de vista diferente a inventos existentes.


El proyecto Triada resuelve una necesidad básica para los seres humanos, que es comer, y que se dificulta cuando existe algún tipo de discapacidad. Este un juego de cubiertos cuyo diseño permite sentir, identificar y diferenciar el mango de cada cubierto.