El inframundo galáctico, cementerio de las estrellas de la Vía Láctea

Mayte Mendoza Cerón ANCOP

Investigadores del Instituto de Astronomía de Sidney crearon el primer mapa de los restos estelares de nuestra galaxia, usando modelos complejos del ciclo de vida de estrellas de miles de millones de años.

Todo lo que observamos existente en el universo en forma cercana o distante a millones de años luz, se conforma con la misma materia, tal y como ocurre en otras galaxias, la nuestra, la Vía Láctea, todo forma parte de un enorme cementerio de estrellas que al quemarse no desaparecen por completo.

Durante esta semana, los científicos de la Universidad de Sidney publicaron en el primer mapa del “inframundo galáctico”, un vasto cementerio de estrellas quemadas, que se extiende tres veces a la altura de la Vía Láctea. Los expertos explicaron que las estrellas masivas de la Vía Láctea que murieron hace miles de millones de años se convirtieron en supernovas y se transformaron en dos tipos de objetos.

Con sus capas exteriores destruidas por la fuerza de explosión, los núcleos que quedaron entraron en el más allá como estrellas de neutrones extremadamente compactas o colapsaron sobre sí mismos formando agujeros negros, lo que queda de estas antiguas estrellas es conocido por los científicos como el “Inframundo galáctico”

Después de ver cómo y cuándo nacieron, vivieron y murieron estas primeras estrellas, los investigadores crearon este increíble mapa en donde analizan observaciones de estrellas muertas dispersas en la galaxia, como estrellas de neutrones y agujeros negros, averiguando cuándo nacieron y cómo evolucionaron. En concreto, lo que encontraron fue una necrópolis en expansión que abarca tres veces la altura actual de la Vía Láctea.

“Estos remanentes compactos de estrellas muertas muestran una distribución y estructura fundamentalmente diferente a la galaxia visible. La altura del inframundo galáctico es más de tres veces mayor en la propia Vía Láctea. Y un asombroso 30 por ciento de los objetos han sido expulsados por completo de la galaxia”, explicó David Sweeney, estudiante de doctorado en el Instituto de Astronomía de la Universidad de Sidney.

El nuevo mapa nos revela no solo dónde podrían estar escondidos los huesos de estas viejas estrellas, sino también que alrededor de un tercio de los remanentes ya han estado o están en su manera de ser expulsado de la galaxia. Las supernovas explotan con cantidades inmensas, pero aleatorias de energía, que pueden acelerar el polvo y el gas a millones de kilómetros por hora.

Al equipo de investigación le resultó especialmente difícil determinar la energía involucrada en cada estallido de una supernova. Si la estrella expulsa gas y polvo en un área donde está liberando más fuerza, volará más lejos que las masas estelares vecinas.

Los expertos descubrieron también que las estrellas de neutrones enteras podrían haber sido expulsadas de la galaxia, y que los agujeros negros también pueden viajar por el espacio, por lo que no es imposible que sean arrojados al vacío. Los agujeros negros y estrellas de neutrones se forman cuando las estrellas masivas, más de ocho veces más grandes que nuestro sol, agotan su combustible y colapsan repentinamente.

Este colapso desencadena una reacción desembocada que hace estallar partes exteriores de la estrella en forma de explosión supernova titánica. Al mismo tiempo, el núcleo sigue comprimiéndose sobre sí mismo, hasta que dependiendo de su más inicial se convierte en una estrella de neutrones o en un agujero negro.

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