El canal de los piratas. Historias de la frontera sur

Fernando Castro Borges

Bacalar es uno de los asentamientos con más historia en la península de Yucatán y el Caribe. Su historia se remonta a inicio del siglo V de nuestra era; se dice que los mayas itzáes; llegados del sur fundaron Siyan Ka'an Bakhalal (origen del cielo rodeado de carrizos), en este lugar se establecieron por varias décadas hasta que emigraron hacia el norte de la península, en el año 495 dC.


Bakhalal, desde su origen, fue considerado un punto estratégico para el desarrollo comercial; ya que la actividad del intercambio de mercancías con las diferentes provincias mayas de la península para enviar y recibir otros bienes provenientes del sur, principalmente de la región de Ulúa, en Honduras, requerían de una parada obligada en este punto que servía de embarque y abastecimiento.

Ya en el siglo XVI, durante la conquista española, se registra un lamentable caos en la región debido a la intervención ibérica y los constantes ataques mayas que defendieron su tierra, dejando en estado de indefensión a sus pobladores, ante los constantes embates sufridos.

Melchor Pacheco, por encomienda del Conquistador español Francisco de Montejo, el Mozo, funda en 1544, Salamanca de Bacalar, logrando convertir a este poblado en un paso obligado en la ruta hacia las lejanas provincias de Guatemala y Honduras.

Por ser un punto neurálgico de intercambio comercial entre el oriente de la península y las poblaciones mayas del sur; los piratas se hicieron presentes en la historia de esta comunidad enclavada a las orilla de la laguna de los siete colores y la selva maya.


Bacalar se volvió un trofeo para los piratas, que aprovechando el conflicto que tenía en el continente europeo el reino de España contra Francia, Inglaterra y Holanda por la posesión de las colonias en América, tenían permiso concesionado por parte de sus reyes de origen de saquear las tierras importantes para el comercio, logrando en cada incursión significativos botines.

Se tienen registro de importantes y reconocidos invasores en esta tierra mágica. El épico pirata escocés Peter Wallace, que en 1640, estableció su escondite justo a las orillas de la laguna, con la finalidad de atacar a los barcos que transportaban palo de tinte y otros productos a Europa.

A este pirata se le reconoce el haber descubierto el valor de la plata también conocida como palo de Campeche; esta madera tintórea y los altos precios que

alcanzaba en el mercado europeo, obligó que dejara el pillaje para convertirse en cortador clandestino de palo de tinte. Además de que Wallace (léase Belace) al establecerse al sur del Río Hondo fundó una comunidad que a lo largo del tiempo creció y gracias a la deformación paulatina que sufrió su apellido, es conocido actualmente como Belice.


Sin embargo, para la historia de la piratería que vivió Bacalar, el personaje más celebre fue el “Diego El Mulato”. Despiadado bucanero cubano nacido en La Habana en 1555, quien a mediados del siglo XVII, llegó a Bacalar abriéndose paso en el reconocido Canal de los Piratas. Propició el abandono de casi la totalidad de la población maya que habitaba en esta zona del caribe mexicano. Los ataques de piratas ingleses, franceses y holandeses continuaron hasta el siglo XVIII.

Diego el Mulato, se apropió del control del lugar, administrando el tráfico del apreciado palo de tinte y la caoba provenientes de la abundante selva maya. El Mulato se enroló desde muy joven en la flota del legendario corsario inglés Francis Drake; hasta que logró ser el segundo al mando de esta importante flota de bárbaros dedicados al pillaje.


Era de tal importancia el trabajo que realizaban a favor de las coronas europeas, que basta decir que el afamado Francis Drake, mentor de El Mulato, fue condecorado como Sir por la Reina Isabel I de Inglaterra en recompensa por sus servicios a la Corona inglesa.

El tráfico y el constante saqueo a Bacalar hicieron que se fortificara la ciudad, levantando como prioridad El Fuerte de San Felipe de Bacalar, construcción monumental a orillas de la laguna, el cual fue terminado en 1733; y que aún está de pie como uno de los símbolos más importantes de este Pueblo Mágico.

Actualmente, puedes visitar el Canal de los Piratas que se encuentra en la Laguna de Bacalar a tan solo 40 kilómetros de la Capital de Quintana Roo. Bacalar es Pueblo Mágico, donde el fuerte guarda la historia de los piratas, que dieron identidad a esta zona del caribe.