Corazón contento

Por Deborah Buiza


¿Has notado que algunos niños cuando están haciendo algo que les gusta mucho tararean, se balancean o mueven su cuerpo y en su carita se ve la satisfacción que sienten ante la tarea que realizan? Conforme crecemos esa parte se “pierde” o se diluye un poco, sin embargo es posible “verla” de vez en cuando ¿te ha pasado? Tal vez tú no lo hayas percibido pero seguro alguien en tu entorno si, ¿lo recuerdas?


Hay actividades que nutren el corazón, el alma, la mente, son aquellas que de pensar en hacerlas o mientras las realizas te hacen sentir que te explota el corazón, te sacan la sonrisa de oreja a oreja, te sientes ligero, podrías invertir horas y energías en ellas y pierdes la noción del tiempo, no te desgastan y muy al contrario acabas como “encendido” o “energizado”, es como si te “iluminaran”.


Lamentablemente, a veces vivimos inmersos en vidas en las que con mucha facilidad la rutina y las obligaciones nos dejan pocos espacios y energías, no sólo para el descanso y el ocio, sino para esas actividades que nos nutren, lo que implica que en algún momento podamos sentirnos no sólo cansados y desgastados, sino sin rumbo, grises por ponerle un color, y la verdad es que los seres humanos somos a colores y muy brillantes.


¿Te ha pasado sentirte así, como gris, apagado, opaco? Es posible que te haga falta conectarte con una actividad que nutra tu alma, tu corazón y tu mente.


No todo mundo tiene identificado qué es, a veces puede uno tardar casi toda una vida para darse cuenta, pero ahí está, está en ti esperando ser descubierta y ser considerada, siempre hay “señales” o pequeños guiños que dicen “¡hey! ¡aquí estoy!”, la verdad es que a pesar del ajetreo cotidiano esos intereses o pasiones no pueden permanecer ocultos demasiado tiempos y tarde o temprano saldrán.


Si el dinero, el tiempo o la logística no fueran el impedimento ¿a qué le dedicarías tiempo? Si nadie fuera a criticarte ¿qué te gustaría aprender o hacer?


¡Ahí tienes algunas claves!


¿Qué pasaría si le dedicaras al menos unas horas a la semana a eso que te apasiona? ¿Cómo cambiaría tu vida?


Tal vez hoy esta columna tiene más preguntas que sugerencias, pero creo que es importante encontrar eso que nos ilumina el corazón y el alma, y dedicarnos un poquito de tiempo, el mundo a veces se torna tan oscuro que se hace necesario ser bombillas.


Y a ti, ¿qué te pone el corazón contento?