Construir una sociedad equitativa, reto de inteligencia artificial: UNAM

El desarrollo y aplicación de la inteligencia artificial (IA) en los distintos campos del desarrollo científico necesita buscar el bienestar general de la humanidad y no profundizar diferencias e inequidades entre personas, culturas y países, con el objetivo de establecer los principios y valores humanos y universales.


Para ello, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) recomendó el respeto, protección y promoción de las garantías individuales, las libertades fundamentales y la dignidad humana; prosperidad del medio ambiente y de los ecosistemas; garantizar la diversidad y la inclusión; así como vivir en sociedades pacíficas, justas e interconectadas.


En la Recomendación sobre la Ética de la Inteligencia Artificial, desarrollada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco); la máxima casa de estudios estableció utilizar este principio como instrumento para hacer realidad las ventajas tecnologías y científicas en beneficio de una sociedad “sin riesgos”.



“Esta recomendación toca los riesgos y acciones que debemos tomar para modular los efectos, dirigiéndolos hacia los beneficios y alejándolos de los prejuicios lo más posible. La inteligencia artificial juega un papel cada vez más importante en el funcionamiento cotidiano de la sociedad de maneras que frecuentemente no son aparentes”, señaló el coordinador de la Investigación Científica (CIC) de la UNAM, William Lee Alardín.


En su oportunidad, el titular del Programa Universitario de Derechos Humanos, Luis Gonzalez, consideró que durante el crecimiento de la inteligencia artificial debe de existir el modo de no vulnerar los derechos humanos, y preservar, incondicionalmente, la dignidad de las personas pues “el impacto de las máquinas inteligentes en la vida cotidiana de las personas es ya una realidad”.


“La inteligencia artificial es una herramienta que, bien utilizada, puede aportar enormes ventajas y beneficios a la humanidad. Si bien está en sus albores, ha dado ya muestras de su potencial. “Pero como toda herramienta tecnológica de la modernidad, tiene el riesgo de ser usada con fines adversos que atentan contra la sociedad, los derechos humanos o el medio ambiente. Es esencial que se oriente hacia la solución de los problemas críticos de la actualidad”, concluyó la la investigadora del Instituto de Física de la UNAM, Ana María Cetto Kramis.


¿Cuáles son los principios para la aplicación de ética la IA?

La UNAM presentó los diez principios básicos para la aplicación de la inteligencia artificial que incluyen la proporcionalidad y no causar daño, seguridad y protección, equidad y no discriminación, sostenibilidad, derecho a la intimidad y protección de datos.


Aunado a supervisión y determinación humana, transparencia y explicabilidad, responsabilidad y rendición de cuentas, sensibilización y alfabetización, al igual que gobernanza y colaboración multisectorial y adaptativa. Por lo que la recomendación incluye varios capítulos orientados a la acción que abarcan género, desarrollo y cooperación internacional, medio ambiente y ecosistemas, salud y bienestar social, comunicación e información y educación e investigación.