top of page

Comer demasiado picante puede ser malo para la salud

Redacción: Joel Charles

La capsaicina es el componente que brinda el sabor característico a los chiles, pimientos o ajíes. Expertos en nutrición explican por qué los beneficios de su consumo sólo se obtienen con la moderación.


México es conocido por ser un país donde se consume picante, este se suma a la lista de los países de la gastronomía picante, como Tailandia o la India, gracias a la globalización la comida picante se ha popularizado y esparcido por el mundo, muchas de estas comidas contienen pimientos, ajíes o chiles picantes.


Uno de los componentes principales del picante es la capsaicina, que se encuentra en varias plantas que están dentro del género Capsicum, que es nativo de las regiones tropicales y subtropicales de América.


La capsaicina es una sustancia oleaginosa. Cuanta más capsaicina, más picante es el pimiento. La cantidad de capsaicina que contiene un alimento se mide en unidades Scoville (SHU).

Para la especialista médica Marianela Ackermann, integrante del grupo Obesidad de la Sociedad Argentina de Nutrición, “los picantes, ajíes o chiles picantes tienen beneficios. Pero también hay riesgos y por eso hay que tomar precauciones y consumirlos con cuidado”.


Un estudio publicado el año pasado reveló que el consumo de chile, ajíes o pimientos estaba relacionado con una reducción de la acumulación de calcio en las paredes de las arterias coronarias, que suministran sangre al corazón. En el estudio participaron más de 6.000 adultos de China. Fue publicado en la revista Hypertension.


Para las personas que ya han desarrollado problemas gastrointestinales, los picantes pueden tener un efecto negativo, ya que son más sensibles a la capsaicina.


La capsaicina tiene la capacidad única de activar los receptores de calor de la piel. Ese impacto induce al sistema nervioso a creer que el cuerpo se está sobrecalentando. De este modo, el cerebro activa los mecanismos de enfriamiento.

El doctor David Jay Julius le explicó al diario The New York Times, “la capsaicina engaña al cuerpo haciéndole creer que la temperatura ha subido, por lo que el cerebro piensa que debe deshacerse del calor. En los humanos, lo hacemos sobre todo sudando”.


0 comentarios

Comments


bottom of page