¿Ansioso por el cambio climático?

+ Investigaciones muestran que más personas se sienten ansiosas por la crisis climática y su número aumentará en los próximos años, afectando la salud mental.

Esta es la parte 3 de una serie de 5 partes,


El costo mental de la contaminación: cómo la contaminación


del aire, el agua y el clima dan forma a nuestra salud mental .


Por Julie Grant


Mathitha Ramachandran, estudiante de tercer año en Fox Chapel Area High School, tiene solo 16 años, pero ya ha pasado años preocupándose por el cambio climático.


En septiembre, se dirigía a una huelga estudiantil por el clima en Pittsburgh, junto con otros 150 jóvenes cantando y portando carteles. La suya decía: "Lucha por nuestro futuro".


"Es nuestro futuro", dijo.


A veces le parece que hay un desastre natural, como una tormenta o un incendio forestal, casi todos los días. "Estás siendo constantemente bombardeado con este tipo de noticias que se siente tan urgente y tan necesario aprender sobre ellas y saber qué está pasando", agregó.


Ramachandran recuerda cuando comenzó a buscar en línea sobre el cambio climático en la escuela secundaria. Sintió pánico, pero no sabía cómo hablar de ello.

La Dra. Claire Cohen, frente a su casa en Highland Park, con tres de los seis hijos


de su difunta hermana a quienes crió. (Crédito: Njaimeh Njie)


La ansiedad climática aumenta en los EE. UU.


Una encuesta reciente entre 10 mil jóvenes, de 16 a 25 años, en todo el mundo encontró que el 59 por ciento está muy o extremadamente preocupado por el cambio climático. Dijeron sentirse tristes, asustados, ansiosos y enojados.


"Cuando eres joven, piensas en todas estas cosas y estás tratando de lidiar con ellas. ¿Cómo es que los adultos no piensan en estas cosas? Sí, definitivamente, hay ira ahí."


La Dra. Claire Cohen a menudo escucha este tipo de preocupaciones de los jóvenes. Es psiquiatra en el Hospital Psiquiátrico de Southwood para niños y adolescentes en los suburbios de Pittsburgh y ella misma crió a seis hijos. Escucha a los jóvenes en su oficina y en casa.


"Su mayor preocupación es ¿valdrá la pena vivir en el mundo para cuando estén listos para estar solos? ¿Y deberían tener hijos porque el mundo será inhabitable para cuando tengan hijos? Algunos de ellos incluso sienten que puede ser el fin del mundo”, menciona.


Cohen ha sido psiquiatra durante más de 40 años, pero no entendió que el cambio climático podría afectar la salud mental hasta después del huracán Katrina, en 2005, cuando un niño llegó con sus madre a su oficina: se habían mudado a Pittsburgh después de sobrevivir a la desastrosa tormenta en Luisiana.


"Habían perdido todo y casi pierden la vida; fueron separados temporalmente debido a toda esa gran inundación", recordó.


Eventos traumáticos profundos como éste pueden afectar el desarrollo del cerebro de un niño. Puede causar a los niños más problemas con el aprendizaje y la memoria, y hacer que sea más difícil modular las emociones.


"Ves que muchos de estos niños, como mi pequeño paciente con Katrina, desarrollarán síntomas de TDAH. Tendrán problemas con arrebatos emocionales. Comencé a darme cuenta de que no es solo la violencia interpersonal lo que puede causar ese tipo de traumas; también es el clima. Y si no abordamos esto, tendremos más niños con traumas".

Los adultos también están cada vez más preocupados por el cambio climático, según Susan Clayton, profesora de psicología Whitmore-Williams en el College of Wooster en Ohio. "Particularmente en los últimos años, escuchamos a más y más personas que están preocupadas, a un nivel tan profundo".


Clayton es la autora principal de un nuevo informe para la Asociación Estadounidense de Psicología y ecoAmérica sobre el cambio climático y la salud mental.


Ha estado investigando si la ansiedad climática es clínicamente significativa, como una amenaza para la salud mental.


En su trabajo, preguntaron a casi 400 adultos cómo los estaba afectando el cambio climático; si pensar en el cambio climático dificultaba la concentración, el sueño, el trabajo o la socialización de los encuestados.


"Quince... 20... 25 por ciento de las personas encuestadas dijeron que al menos parte del tiempo tenían problemas para concentrarse porque estaban pensando en el cambio climático, tenían pesadillas, lloraban u otros impactos que sugieren que la ansiedad climática está comenzando a tener un impacto en nuestras vidas”, señaló Clayton.


Otra encuesta, realizada el año pasado por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, encontró que más de dos tercios de los estadounidenses están algo o extremadamente ansiosos por el impacto del cambio climático en el planeta, y más de la mitad están ansiosos por su impacto en su propia salud mental.


La Dra. Elizabeth Haase es la directora médica de psiquiatría del Hospital Carson Tahoe y los servicios de salud conductual en Nevada y preside el Comité de Cambio Climático de la asociación. "Lo que más veo es el dolor; cómo la gente que realmente habla sobre el cambio climático, es por las pérdidas que están viendo a su alrededor".


Haase escucha el dolor por la pérdida de animales y por la destrucción del medio ambiente natural. Algunos adultos se excitan ante la mención de un cambio apocalíptico, mientras otros muestran síntomas de estrés traumático continuo.


"¿Cuál es el modelo que usamos para entender a los niños que se encuentran en situaciones crónicamente abusivas o negligentes? Supone una especie de tensión leve en su sistema de estrés saber que la gente no les va a responder, que la gente los va a maltratar y que no hay nada que puedan hacer al respecto. Creo que muchas personas sienten, esencialmente, mientras ven que los liderazgos fallan completamente”, explica.

Un llamado a la acción para los expertos en salud mental


La investigación en salud mental ha tardado en estudiar los efectos psicológicos del cambio climático, considera Haase.


Aún así, hay mucha investigación sobre cómo los impactos del cambio climático afectan a las personas. Por ejemplo, la contaminación del aire y el calor. "A medida que suben las temperaturas, o como consecuencia de una ola de calor aguda, aumentan la violencia, la depresión y el suicidio, que son completamente independientes de la clase social".


Haase y otros profesionales de la salud mental dicen que los problemas que vendrán con el cambio climático estarán tan extendidos que el sistema actual no podrá manejarlos.


El Dr. Gary Belkin, un psiquiatra con sede en Nueva York, está presionando para que se tomen medidas de inmediato. "Tenemos que preparar a las comunidades y a las personas para los efectos sociales y emocionales del colapso ambiental", señala.


Belkin es un ex comisionado adjunto de salud de la ciudad de Nueva York y fundador del Billion Minds Institute, que se centra en los aspectos sociales del cambio climático.


Después de ver cómo las personas se trataron entre sí durante la pandemia de COVID, Belkin no confía en la capacidad de la sociedad para unirse, pero eso es lo necesario, "porque el éxito en lidiar y soportar eso va a recaer sobre nosotros, nuestros lazos sociales, nuestra capacidad de actuar y nuestra conexión", indicó.


Ve un problema: no hay suficientes expertos en salud mental capacitados. "Nuestra profesión y la configuración básica de los servicios clínicos de salud mental no encajan con los desafíos que tenemos ahora y que van a ir en aumento".


Belkin quiere cambiar el modelo actual, en el que las personas buscan tratamiento individualizado en una oficina, y pasar a un enfoque más comunitario para ayudar a las personas a lidiar con su ansiedad climática.


Fotografía del encabezado: Mahitha Ramachandran en la huelga climática del 24 de septiembre de 2021 en Pittsburgh. (Crédito: Julie Grant / The Allegheny Front)


Esta historia es parte de una colaboración entre Environmental Health News y The Allegheny Front para una serie llamada "El costo mental de la contaminación: cómo el aire, el agua y el cambio climático dan forma a nuestra salud mental", con fondos de Pittsburgh Media Partnership.