Amenaza sin precedente a mares, esencia del tejido planetario

Cuidado y preservación implica la labor de científicos, humanistas, pobladores y tomadores de decisiones.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) dio inicio oficialmente al Decenio de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible, oportunidad para reflexionar sobre la importancia de los mares como determinante de la vida futura en el planeta incluyendo la humana, consideró Elva Escobar Briones, investigadora del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología (ICML).


La universitaria, miembro del grupo de planificación, enfatizó que la vida se originó en los mares y sus genes han evolucionado a lo largo de cuatro mil millones de años, por lo que hay que tener gran respeto y evitar perder más especies. El cambio de narrativa de que por su gran dimensión los mares pueden recibir todos los impactos o es difícil de evaluar, debe modificarse; hay que reconocer su relevancia al representar 71 por ciento del planeta.


“Los mares son una gran solución para el cambio climático, el decenio ofrece un marco unificador para alcanzar los objetivos de la Agenda 2030. Debemos recordar que los océanos están presentes todos los días con nosotros: a través de la lluvia, ya procesada, la bebemos, la usamos en la agricultura y la ganadería.”


Hacia 2015, Naciones Unidas anunció los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que revisaban los problemas que enfrenta la humanidad y que es necesario solucionar. La campaña cuenta con 17 objetivos, de los cuales el ODS 14 está dedicado a la vida en océanos.


A una década de alcanzar el plazo, la ONU ha presentado oficialmente el Decenio de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible reconociendo que los mares están sujetos a amenazas sin precedentes resultado de la actividad humana. Las evaluaciones reconocen que hacia 2050 el plástico, contaminantes y el cambio climático podrían en sinergia afectar irreversiblemente los ecosistemas marinos si no se actúa ahora.


“¿Por qué en vez de envasar el agua en plástico para beber no la tratamos para mejorar su calidad antes de reusarla, reciclarla o descartarla limpia al ambiente? El costo es elevado, pero el costo de no hacerlo es aún mayor. El plástico para envasarla ya no sería un problema de basura. La solución la tenemos nosotros. Los mares son nuestra solución para la vida futura”, destacó la experta en ecosistemas del mar profundo.


Aportes universitarios


Por más de cuatro décadas, la UNAM ha realizado significativos aportes al conocimiento de los mares coadyuvando al análisis de la contaminación, de la diversidad biológica, de los recursos.


“Los resultados de la investigación han permitido reconocer el declive en las condiciones de los océanos. Contribuciones como éstas en todo el mundo, motivaron el decenio, con la idea de realizar acciones transformadoras en beneficio de los océanos y la vida.”


El decenio buscará enlazar esfuerzos de ciencia para la gestión de los mares, para lo cual se busca alcanzar siete resultados para la sociedad: océanos limpios, sanos y resilientes, predecibles, seguros, sustentables, transparentes y accesibles e inspiradores en las cuales la UNAM colabora desde el ICML, otras entidades e instituciones del país e internacionales.


El conocimiento de los mares en la UNAM se genera además del ICML en los institutos de Geofísica, Geología, Ciencias de la Atmósfera, Geografía, Biotecnología, Ecología, Biología y desde las Humanidades: Antropológicas; las facultades de Ciencias, Iztacala, Zaragoza, la ENES Morelia y en Yucatán. Cada día se sumarán más.


“Los océanos son un tema transversal a las ciencias. La definición de ciencias oceánicas en el decenio es amplia. Están consideradas las humanidades, las ciencias del mar, la cultura, con la idea de dar solución requerida en crisis, eventos únicos y planear en el largo plazo.”


Esas temáticas implican cooperar también con diversos sectores, la industria y la ciudadanía en proyectos en codiseño para promover los mecanismos para reducir la contaminación que llega a los mares, guiar el manejo sostenible de los recursos, generar guías de respuesta para la seguridad de las comunidades costeras incluyendo huracanes, algas tóxicas, el sargazo, mantener la diversidad, generar modelos y predicciones de circulación, reconocer posibles fuentes de energía de los océanos. El ICML cuenta con la Unidad de Informática Marina, uno de los repositorios de datos de los océanos de acceso abierto, que apoyan la toma de decisiones para la investigación, los sectores y la industria.


Vínculo estrecho


La vida humana se encuentra estrechamente entrelazada con los mares como parte del tejido planetario. Diversas disciplinas como la economía, antropología, ciencias políticas y otras también están vinculadas en el estudio, uso, manejo y preservación de los océanos. Paralelamente inicia el Decenio de la Restauración que se vincula estrechamente con el Decenio de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible.


Como ejemplos del estrecho vínculo océano-sociedad, Escobar Briones mencionó la pérdida de funciones del arrecife de coral que conlleva al quebranto de biodiversidad y servicios como es la protección de las comunidades costeras ante huracanes, el ascenso del nivel del mar. La disminución de refugios para especies comerciales repercute en la disponibilidad de abundancia que sostiene la pesca. La pérdida de biodiversidad en los arrecifes afecta al turismo, actividad económica de importancia regional.


“Las comunidades locales tienen un entendimiento amplio de las especies, de los cambios que quedan registrados en sus tradiciones. Rara vez se toman en cuenta en la toma de decisiones. El saber tradicional e indígena conoce el movimiento de las especies, muchas asociadas a sus ceremonias u origen, saben cuándo se reproducen y dónde habitan, por lo que su información es fundamental en decisiones como los límites de polígonos de áreas protegidas. El decenio busca interactuar más en dichos temas en los cuales las humanidades tienen una gran experiencia” concluyó la especialista del Laboratorio de Biodiversidad y Macroecología del ICML.