Ama el arte y cambia tu vida



En ocasiones, durante los tiempos de fuertes crisis, se abre una ventana de oportunidades al cambio, y a veces esa ventana de oportunidades se maneja a propósito para cambiar el curso de acción.


Ahora que hemos tenido que aprender a estar en nuestras casas, y que para muchas personas ha sido muy complicado, podemos acercarnos al arte, que puede ser un instrumento que podemos aprovechar para ser más felices, más cultos, más sensibles y apreciar y disfrutar más todo lo que hagamos.

Si nos escuchamos u observamos, nos damos cuenta que somos el reflejo de nuestros pensamientos y de nuestras emociones; por lo tanto, son los que determinan nuestro estado de ánimo y nos conducen a un comportamiento.


El Arte es una de las manifestaciones más elevadas de la actividad humana, que cultiva en el ser humano una sensibilidad que lo lleva a desarrollar una ética mas sólida en su vida.


Y no se pretende que todas las personas sean artistas; unos serán apreciadores y otros ejecutantes. Los coleccionistas de arte no son pintores, pero conocen de pintura; no es necesario escribir un libro para gozar el placer de la lectura; no todos los melómanos saben tocar un instrumento, pero sí aprecian la música. Por lo tanto, el conocimiento de las Bellas Artes es fundamental para la cultura en una sociedad.


El profesor Semir Zeki, experto en neurobiología de la University College of London, estudió a un grupo de personas mientras admiraba obras de arte, para ver cómo reaccionaba su cerebro. Ninguna tenía conocimiento de arte, pero cuando apreciaban obras de arte, la parte del cerebro que se estimulaba era la misma que cuando nos enamoramos.


El sentimiento del deseo y afecto que tenemos cuando sentimos amor por alguien, es resultado de nuestro cerebro al liberar dopamina, la sustancia química que nos hace sentir bien. El Dr. Zeki demostró que el contemplar una obra de arte que la persona considere “bella” produce un aumento inmediato.


Un grupo de científicos de la Universidad de Tampere, en Finlandia, demostró que el cerebro humano procesa las imágenes de cuerpos desnudos en 0.2 segundos, respuesta mucho mayor a esculturas o pinturas de cuerpos con ropa. Y, además de eso, aprendemos y conocemos la historia a través de las diferentes expresiones artísticas, que son testimonio de todas las épocas del mundo.