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¿Afecta a mi salud mental usar el celular?

Redactor Fernando Galindo

Las personas pueden ver afectada su vida si se adquiere un hábito nocivo entorno a los dispositivos inteligentes.

Así como pueden ser herramientas útiles para realizar distintas funciones en el trabajo, escuela y demás, los celulares también tienen un potencial uso perjudicial para la salud.

La exposición constante a su contenido y al de las redes sociales se puede regular si cada usuario desea empezar a practicar la desconexión como una costumbre saludable.

Cuestionar por qué se desea la desconexión.

El argumento más común para empezar a tener actitudes hacia la desconexión está relacionado con la cantidad de horas que una persona puede pasar viendo una pantalla y cómo el contenido puede generar problemas cognitivos como reducción de la atención, ansiedad o depresión.

Un estudio publicado en el año 2019 titulado “Pantallas, Adolescentes y Bienestar Psicológico”, indicó que en realidad el tiempo que los jóvenes pueden pasar en el celular no tiene un impacto significativo en su salud mental. De ser el caso, el inconveniente podría estar más relacionado a lo que se ve en la pantalla.

A través de redes sociales como TikTok, por ejemplo, se han viralizado videos de creadores de contenido que difunden supuestos consejos de salud mental para personas con déficit de atención, depresión, bipolaridad, entre otros trastornos, lo que puede resultar en no acudir con un especialista en el caso.

El bullying, acoso sexual, la presión en redes sobre el físico o la forma de vestir también son factores que pueden generar problemas de salud mental entre los más jóvenes, por lo que deben considerarse como parte del por qué dejar de estar tan pendientes de los celulares diariamente.

Si quieres comenzar a ver por tu salud y tranquilidad, debes iniciar por dejar de utilizar más los dispositivos. ¿Cómo hacerlo? Si ya has detectado qué es lo que le genera la incomodidad, afecta directa o indirectamente a tu salud, el siguiente paso para desconectarse no solo de los celulares, sino de otros dispositivos, es empezar a poner límites a los estímulos negativos para tener mayor control sobre lo que se ve en redes sociales.

Si lo que se desea es dejar de tener una mala experiencia en redes sociales y no dejarlas del todo, cada plataforma tiene su propio sistema: silenciar, bloquear, reportar e incluso silenciar palabras en comentarios o mensajes son algunas de las alternativas adecuadas para estos casos.

Romper la costumbre también ayuda, pues una vez que se haya “entrenado” la disciplina para hacer cosas puntuales en internet en lugar de constantemente asignarse más actividades de ocio sobre la marcha, podrías intentar romper los hábitos digitales que no son provechosos.

En lugar de pasar varios minutos e incluso horas deslizando el dedo sobre la pantalla, podrías empezar a desarrollar la costumbre de leer un libro físico sobre un tema de interés.

Jud Brewer, director de investigación e innovación en el Centro de Atención Plena de la Universidad de Brown en Estados Unidos, recomienda el siguiente proceso:

  • Reconocer que se tiene un hábito cíclico e identificar cuánto tiempo se dedica a ello.

  • Preguntarse qué se obtiene de él: ver los pocos o nulos beneficios de esta actividad puede ayudar a revertir esta conducta.

  • Identificar una costumbre nueva que produzca más satisfacción y más beneficios, en lugar de aquella que se desea corregir


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